Aprende el arte de las conservas y hazlo en tu casa. Una manera sencilla de ahorrar. Hace tantísimos años y debido a la necesidad de alimentos en las épocas de escasez, el hombre aprendió a conservarlos
Un frasco en su alacena puede salvarte en situaciones gastronómicas imprevistas y por eso asegurate que su heladera está llena de ellos: “También son muy útiles cuando hay que cocinar todos los días: hiciste un arroz blanco, sacaste unos alcauciles de un frasco, una porción de pollo, jugo de limón y ya armaste algo. Con conservas en la alacena podemos ‘estirar’ cualquier plato”.
La conservación es la mejor forma de consumir un mismo producto durante todo el año; incluso cuando éste se encuentra fuera de temporada.
Sin embargo, según el método elegido, el proceso puede llevar mucho tiempo: “Por eso era algo que sólo se hacía una vez al año cuando las italianas hacían passata de tomates, por ejemplo, juntaban a toda la familia y uno pelaba, otro cortaba, otro revolvía... y así se tenía conserva para todo el año. En la alacena se guardaban esas cosas; no como nosotros que guardamos paquetes de fideos”.
Ahora bien, ¿qué conviene conservar y qué no? En principio, todo lo que sea fruta y vegetales es perfectamente conservable. ¿Cómo? Hay varios métodos: con azúcar, con vinagre, con aceite, confitados, en almíbar, secada al sol, ahumados, en salmuera, como mermeladas, en escabeches. Hay una técnica para conservar cada alimento. “Si se quiere hacer una mermelada, se usa azúcar; para un escabeche, vinagre y luego aceite; si se quiere confitar, sólo aceite”.
Para que una conserva dure, es condición que el frasco sea previamente esterilizado. La especialista aconseja: “Poner el frasco (son preferibles los de boca ancha) a hervir, aunque esté nuevo, durante unos cinco minutos. Luego colocarlo boca abajo en una reja previamente higienizada con alcohol. Si la tapa es de metal, hervirla también; si es de plástico, limpiarla con un algodón bien embebido en alcohol”.
Finalmente, sacar los frascos del agua caliente con una pinza y nunca tocarlos por dentro. Es fundamental saber que si el frasco no es esterilizado, la conserva durará poco tiempo.
Las condiciones en las que un frasco debe ser guardado no son demasiado exigentes. Alcanza con elegir un lugar cerrado, seco y, en lo posible, sin demasiada luz. Una vez abierto el frasco, deberá ser mantenido en la heladera.
Siempre se recomienda consumir las conservas antes del año de elaboración, aunque algunas pueden durar hasta dos años; dependerá exclusivamente de cómo haya sido sellado el envase, que deberá cerrarse al vacío.
“Una vez que se cerró el frasco, hay que introducirlo en una cacerola a baño María. Es fundamental que no se moje la tapa, ya que no tiene que entrar nada de agua. Hay que esperar que se caliente su contenido, que el agua hierva a fuego muy bajo durante algunos minutos, y después, directo al guardado.”
Secretos para quienes quieran ponerse a conservar los alimentos más variados:
• Usar siempre envases de vidrio: “Ayuda a saber qué es lo que hay adentro”
• Cada frasco debe tener en su etiqueta la fecha de elaboración y una breve descripción.
• No es necesario lavar previamente la verdura con algún detergente: “Si las hojas generan sospechas, agregarles un poco de vinagre al agua. Pero no es necesario porque eso se va a cocinar”.
• La principal enemiga de una conserva es la humedad. “Hay que evitar que se moje, que no le caigan gotas a lo que se está preparando”.
• ¿Congelar? “No sirve de nada. Ya está en conserva y ese es otro método de conservación”.
• Las frutas y verduras no deben estar muy magulladas ni fermentadas, pero tampoco verdes.
• No comprar en el supermercado sino en la verdulería, donde pueden ayudarnos a elegir los productos de estación.
• Usar una cacerola gruesa que puede ser de barro, hierro o acero, que distribuya bien el calor.
Narda Lepes cocina en elgourmet.com; y su libro?“Comer y pasarla bien” ganó el Gour-mand World Cookbook Award como “Mejor libro de cocina basado en un programa de TV”.
Por Por Fernanda Pinto
Fuente:www.rdselecciones.com