viernes, 16 de octubre de 2009
Publicado por vivealdia @ 6:39 PM  | Belleza
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Si lo que busca es lucir un cabello abundante y hermoso -aspiración cada día más compartida entre mujeres y hombres-, debe preocuparse por mantener ciertos hábitos saludables que prevengan su caída y garanticen su mejor estado

por RAÚL CHACÓN SOTO | 

Cuesta imaginar algo más determinante en la apariencia del hombre y la mujer que su cabello. El look general de una persona está fuertemente marcado por esa reunión de pelos (o su ausencia) que corona la cabeza. De allí, que ambos sexos presten tanta atención a su cuidado. Un buen champú, un buen corte, un buen color, un buen estilo, un buen adorno... son elementos que pasan a ser objeto de consideración entre casi todos los seres humanos. Es tan vital su papel en la determinación de la imagen que podría decirse que una visita a un experto con las tijeras proporcionaría el cambio menos costoso -pero también uno de los más dramáticos-, entre los muchos que se hacen cuando se habla de un extreme make over, haciendo referencia, claro está, al popular reality show estadounidense que habla de milagrosas transformaciones -incluso quirúrgicas-, en las apariencias de las personas. Todos quieren lucir su cabello hermoso, pero no siempre recuerdan que, como casi todo en el organismo, belleza y salud van de la mano. La primera sólo se mantiene si la segunda marcha bien, o si, en todo caso, se toman los correctivos necesarios para ello, una vez empiecen a presentarse problemas. El presente trabajo le ofrecerá algunas pistas para mantener su cabello saludable, y, por ende, bello, que es siempre el objetivo final.


Uno de los principales motivos de preocupación de ambos sexos es, sin duda, la pérdida del cabello. Después de todo, si no lo hay, o es muy escaso, poco sentido tiene hablar de su cuidado. Siempre es alarmante la primera señal de caída, y cuando esto sucede, no faltan los peores vaticinios. Se piensa que en muy poco tiempo ya no quedará nada y, en consecuencia, en lo poco atractivo que se lucirá ante el espejo, y, lo peor, ante el sexo opuesto. Por supuesto, hay diferencias entre el hombre y la mujer. Para el primero, la calvicie es, después de todo, un asunto manejable, mientras que para la segunda es una verdadera tragedia. Razones hay de sobra para explicar esto, pero la más importante es que la alopecia androgenética (la manifestación clásica de pérdida de cabello con claros tintes genéticos) siempre ha afectado más al hombre que a la mujer, por lo que la imagen de un varón calvo es mucho más frecuente y, con seguridad, asimilable. En las féminas no es tan común, pero sí se presenta... así como muchos otros casos de caída del cabello debidos a otras muchas razones.

Cuando ellas pierden el cabello
Aseguran los dermatólogos que estas clases de pérdida casi siempre son la respuesta a un cambio interno, salvo en las ocasiones cuando obedece a un deterioro motivado por causas químicas o mecánicas. El parto y la menopausia, por ejemplo, a menudo vienen acompañados de caída o adelgazamiento del cabello. En las féminas, como ya se ha dicho, también puede presentarse el patrón clásico de calvicie, sólo que con menos frecuencia y de forma diferente.
La caída del cabello puede producirse en cualquier momento, aunque una primera suele presentarse cuando la mujer ya está al final de sus 20 o principios de sus 30. A los 35 años, casi 40% de las féminas muestra signos de adelgazamiento del cabello, y ya a los 50 años la mitad los presenta.
Hay muchas otras causas de pérdidas del cabello en el sexo femenino, casi siempre transitorias: fiebre alta, intoxicación alimentaria, operaciones médicas, inicio de ciertos tratamientos farmacológicos, dietas de choque. En todos esto casos, la pérdida del cabello suele empezar dos o tres meses después del suceso. La recuperación se presenta luego de otros seis meses.
Cuando la caída del cabello es sutil, con adelgazamiento lento durante muchos años, es probable que la causa sea un problema médico o un trastorno nutricional. Entre estos últimos, los más comunes son la anemia ferropénica (la carencia de hierro, en ocasiones, produce caída del cabello. Puede suceder en mujeres con menstruaciones abundantes), problemas de la glándula tiroides, diabetes o la deficiencia de calcio. Como son muchas las causas y, por ende, los distintos tratamientos, lo mejor es tratar cada una por separado.

SANOS Y BELLOS
El punto referente a la relación hábitos alimentarios y salud del cabello merece atención aparte. Muchas veces, la caída e, incluso, el brillo y la lozanía, se debe a que no se ingieren los alimentos adecuados. Lo mejor es dar un repaso de los nutrientes necesarios:

››Vitamina A
Es vital para el crecimiento y la salubridad de las células y de los tejidos, incluidos el pelo y el cuero cabelludo. Alimentos recomendados: hígado, aceite de pescado, huevos, leche.

››Vitaminas B6, B12 y ácido fólico
Son esenciales para la formación de las células de la sangre. La hemoglobina lleva oxígeno de los pulmones a los tejidos, incluido el cabello. Alimentos: Pollo, pescado, carne de cerdo, verduras, aguacate, remolachas, brócoli, huevos.

››Vitamina C
Su falta puede causar debilitamiento del pelo. Es esencial para la producción de colágeno. Alimentos: Cítricos, melones, pimientos, verduras de hoja frondosa y verde, papas y tomates.

››Cobre
Una deficiencia de este mineral puede debilitar el tallo del cabello. Alimentos: Mariscos, nueces, semillas.

››Hierro
Cuando no hay suficiente cantidad de este elemento se produce anemia y por consiguiente, una posible caída del cabello. Alimentos: Carnes de origen animal.

››Zinc
La caspa y la pérdida de pelo son condiciones asociadas a una falta de este mineral. Alimentos: huevos, leche, nueces, semillas.

Tipos de caída del cabello en las mujeres

Adelgazamiento

La alopecia androgenética es una clase de caída progresiva del cabello que tiene componente hereditario. No discrimina por sexo y afecta a todas las razas y grupos étnicos. Mientras que los varones presentan la calvicie "típica" en la región superior de la cabeza, las mujeres suelen experimentar un adelgazamiento difuso en la parte superior de la cabeza manteniendo habitualmente la línea de implantación frontal. Puede empezar después de los 20 años. Los factores hormonales desempeñan un papel importante en este tipo de alopecia. Los folículos predispuestos se hacen cada vez más pequeños por lo que los cabellos sólo pueden crecer durante un tiempo disminuido, y se hacen más cortos, delgados e incoloros.

Tratamiento: La alopecia androgenética de los varones puede ser tratada de manera eficaz con Propecia. Minoxidil puede utilizarse para tratarla tanto en hombres como mujeres.

Caída del cabello en placas
Cuando las placas no tienen aspecto eritematoso, lo más probable es que se trate de alopecia areata. No se conoce la causa de este tipo de alopecia. Se cree que es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario interrumpe la producción de cabello por los folículos pilosos. En estos casos, la caída del cabello se presenta de forma brutal en personas sensibles. La mayoría de las veces, el cabello vuelve a crecer transcurridos algunos meses.

Tratamiento: Si padece de este tipo de alopecia, debe consultar al dermatólogo. El pelo suele volver a salir lentamente y por sí solo. En ocasiones lo hará de color blanco o gris, pero al cabo de un tiempo aparecerá del color original.

Caída del cabello causada por productos químicos y por el peinado
La pérdida el cabello puede deberse a lesiones físicas del cuero cabelludo o al uso de productos químicos para la tinción o el acondicionamiento, que lesionan el tallo del cabello. Los peinados ajustados (como las trenzas o los recogidos) también pueden tener el mismo efecto. La alopecia puede deberse a la tracción constante que supone el efecto de una "colita". Este tipo de alopecia también puede deberse al uso de cepillos de nylon y al peinado con tensión excesiva durante los procesos de peinado con calor y alisado del pelo.

Tratamiento: Si se atraviesa un período de caída de cabello, lo mejor es no teñírselo ni hacerse una permanente, porque las sustancias químicas, como se ve, pueden acentuar el problema. También es recomendable renunciar a secarse el pelo con secador.

Si se prescinde de los procedimientos que provocan la caída del cabello por tracción (las trenzas) puede volver a salir el pelo. Si se ha llevado mucho tiempo este tipo de peinado puede que no vuelva a salir del todo.
En cuanto a los químicos, hay que recordar que el daño sobre el tallo del cabello es irrecuperable, así que sólo se puede esperar la regeneración de los cabellos afectados una vez suspendido el tratamiento.
Estas medidas pueden combinarse con champús y acondicionadores de fórmula muy suave. Incluso, se pueden utilizar tratamientos específicos que suelen presentarse en forma de ampollas que se aplican sobre el cuero cabelludo y que fortalecen la fibra capilar. Kérastase, Wella, Shcwarzkopf o Dercos son algunas de las firmas más eficaces.

Caída del cabello asociada al embarazo
Durante el embarazo, con los cambios hormonales correspondientes, el número de folículos que inician la fase de crecimiento es mayor de lo normal, así que en muchos casos el cabello realmente crece por encima de lo habitual. No obstante, también se puede producir una caída relativamente importante dos o tres meses después del parto, que puede continuar durante un año. En mujeres sensibles también puede desencadenarse un adelgazamiento general del cabello. Si el proceso no se detiene a los seis meses del parto, la mujer quizás esté experimentando un adelgazamiento capilar hereditario, enmascarado precisamente por el parto. La consulta con el dermatólogo se hace obligatoria para un adecuado diagnóstico.

Tratamiento: La mayor parte de las mujeres recupera la densidad normal del cabello entre los 6 y 12 meses siguientes al parto. Si se tratase de alopecia androgenética, habría que recetar minoxidil.

Caída del cabello asociada a la menopausia
Los cambios hormonales asociados a la menopausia pueden desencadenar la caída y el adelgazamiento del cabello. Esta modalidad es otra forma de alopecia androgenética. Se diferencia del patrón masculino en que se conserva la línea de implantación del cabello y en que la enfermedad no evoluciona hacia la calvicie. Los cambios en el equilibrio de las hormonas sexuales femeninas confieren más influencia a las hormonas sexuales masculinas lo que termina por producir el adelgazamiento del cabello. El proceso también puede ser desencadenado por el tratamiento de reemplazo hormonal.

Tratamiento: En estos casos también podría ser recomendable el empleo de minoxidil. Lo mejor, como usted ya sabe, es consultar al dermatólogo.

Caída del cabello causada por las hormonas y el envejecimiento
A los 50 años, la mitad de las mujeres presentarán cierto grado de adelgazamiento del cabello causado por los cambios hormonales graduales normales asociados al aumento de la edad. Esta caída gradual del cabello se denomina degeneración folicular.

Tratamiento: No es posible detener la caída del cabello debido al envejecimiento, pero un cuidado suave del cabello puede prolongar la vida de algunos que se encuentran en proceso de degeneración.

Hecho el repaso de los distintos tipos de alopecia en las mujeres, lo importante, según los dermatólogos, es el diagnóstico temprano de la causa, pues de él dependerá el éxito del tratamiento.

Fuente:www.estampas.com
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