lunes, 21 de septiembre de 2009
Publicado por vivealdia @ 8:29 PM  | Flores de Bach
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LA FAMILIA: "La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias familias. Si queremos sembrar alegría en derredor nuestro, precisamos que toda familia viva feliz" Madre Teresa, M.C

Cuando los niños y niñas van a la escuela por primera vez, sea maternal o preescolar, será un acontecimiento que impactará a toda la familia.
Para el niño, es una nueva etapa que ocurre fuera de casa, en la cual tiene la oportunidad de compartir con otros niños y aprender nuevas rutinas de juego, de relaciones y nuevos esquemas de comunicación. Ya no está mamá, papá o hermanos como únicos "fans". Ahora son maestras, cuidadoras y otros personajes que pasan a formar parte de una nueva realidad diaria.
El niño vivirá nuevas experiencias y aprenderá a "defenderse" y a "reclamar lo suyo". Se dará cuenta que el, no es el único centro de atención. Vivirá la frustración, el miedo, sabrá lo que es competir por tener un juguete que ahora hay que compartir con otros. También recurrirá a nuevas estrategias para llamar la atención y salirse con la suya.
Los beneficios y posibilidades de esta etapa son extraordinarios. Les recuerdo que la mente de los niños en este período, es una potente "grabadora" que registra y asimila enormes cantidades de información, conocimientos y comportamientos. El niño "copia" sin juzgar, a quienes les rodean en lo bueno y lo no tan bueno. Por ello, los estímulos a los cuales están sometidos por los juegos, los videos, la TV, la música y otros medios, deben ser vigilados y seleccionados con sumo cuidado.
Los padres tenemos una inmensa responsabilidad y oportunidad, de promover en el niño creencias y comportamientos que los hagan exitosos en su vida futura. Este es el momento de "sembrar" en ellos las semillas de "si puedo", "soy inteligente", "me siento seguro", "soy importante", "mis padres me aman", "puedo ser yo mismo", "la vida es segura", "todo es posible" …
 ¿Cómo hacerlo? Simplemente cuidando los mensajes que transmites no solo con las palabras sino con tu comportamiento y actitud. Y esto nos reta a ser cada día mejores padres y madres.
No les pidas a tus, hijos lo que tú no eres capaz de hacer. Un niño aprenderá el amor al otro, cuando ha aprendido que el es amado. Será violento, si en su familia esa es la manera de relacionarse. Tendrá miedo, si sus padres, los abuelos o algún familiar cercano a él, se comporta con miedo ante la vida. Será generoso y comprensivo cuando el recibe eso de su familia.

Las Flores de Bach, son un recurso muy valioso y los niños se relacionan con ellas con mucha armonía. Recomiendo explicarles, con gran sencillez lo que están tomando y por qué lo están haciendo. De esta manera, ellos van aprendiendo sobre sus emociones y reconocen que unas floresitas silvestres, que provienen de la naturaleza, son portadoras de bienestar y alegría.

En una ocasión un niño que tenía pesadillas, me preguntó si estas Flores eran mágicas porque cuando las tomaba, se le quitaba el miedo y los "monstruos" (de sus pesadillas), salían corriendo. Yo simplemente le dije que las Flores de Bach, eran un regalo de Dios para todas las personas grandes y pequeñas que querían ser felices. Y él me contestó muy convencido: "Así es".

 Flores de Bach recomendadas:

WALNUT, ayudará al niño a tranquilizarse y adaptarse a la nueva rutina, a las  personas que lo cuidarán y a los otros niños.
MIMULUS, ayudará al niño nervioso que además tiene miedo, a sentirse más seguro.
CHICORY, es para el niño que gritará, llorará y hasta se aferrará a tu cuerpo para no dejarte ir y que no lo abandones en la puerta del colegio,

 "Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo" Mahatma Ghandi

Fuente: FAMILIA Y FLORES DE BACH Por Magdalena Calvo de Sosnowshy

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