lunes, 14 de septiembre de 2009
Publicado por vivealdia @ 3:46 PM  | Bienestar
Comentarios (0)  | Enviar

El atractivo mundo del té y las infusiones está lleno de sutilezas, utensilios y procedimientos; todo tiene su lugar e importancia. Aquí le explicamos cómo servirlo

El té y las infusiones pertenecen al mismo tipo de bebidas, porque en todos los casos consiste en "infusionar" o hidratar en agua tibia algún ingrediente, para que en el líquido exprese todas sus propiedades de sabor y aroma. "Todos los tés provienen de la misma planta, llamada Camellia sinensis, pero dependiendo del proceso de recolección y procesamiento (si la hoja es fermentada o secada al sol) entonces, de allí se derivan los diversos tipos de té que conocemos", afirma la sommelier Maya García, quien cultiva el tema desde hace años. "Hay diferentes especies de té dependiendo de su procedencia; los de mayor calidad se cultivan en China, India, Nepal, Sri Lanka, pero también se siembran en Argentina, Perú, África, incluso en Colombia, orientados a procesos más industrializados como bebidas instantáneas y de bolsita".

Básicamente existen tres tipos de té: el verde, cuya hojas se secan al sol o a mano; el negro, que se obtiene fermentando las hojas, y el blanco, que es el más raro y costoso de todos porque se consigue recolectando los brotes más tiernos cuando tienen una especie de pelusa blanca y luego se secan al sol por un par de horas. "Todo lo demás son infusiones que pueden ser a base de flores, especias, raíces, frutos secos, hierbas, incluso cortezas de árboles", sostiene García.

El servicio perfecto
"La gente se aleja del té porque no sabe cómo prepararlo, hay un proceso armonioso entre la cantidad y la calidad de hojas y el agua", asegura Raúl Arriaga de Camelia Casa de Té. La mayoría de los aficionados a esta bebida respetan fielmente algunas de las recomendaciones e indicaciones para que exprese lo mejor de sus propiedades y pueda disfrutarse al máximo:

"El agua va al té", asegura Amanelia Arriaga, de Ca-melia Casa de té, como un principio que no se puede pasar por alto al momento de la preparación. "La manera de hacer un servicio óptimo es poner las hojas en una tetera, incorporar el agua, esperar el tiempo indicado y colar". Arriaga afirma que "La agonía de las hojas se produce cuando, poco a poco, el agua se incorpora liberándose aromas, sabores, todas sus propiedades y se triplica el volumen de éstas, por ende, rinde más. Tal vez por eso el mejor té no es precisamente el que viene en bolsitas -que es bueno-, pero cuando se compara con el suelto la diferencia es notable".

El tiempo depende del tipo de té que se prepare y del gusto del consumidor.

El té verde: no se debe dejar hervir el agua, se incorpora al té cuando apenas empieza a burbujear. Luego se espera un máximo de cuatro minutos antes de colarlo, de lo contrario se amarga la bebida. El mejor momento para consumirlo en después de almuerzo o a media tarde, porque funciona como un excelente relajante y digestivo. Los más populares son Lasang, Gen mai cha (que viene mezclado con cotufitas de arroz inflado), Senchá y Gunpowder.

El té negro: en este caso el agua puede dejarse hervir, al momento de incorporar al té el tiempo de infusión puede extenderse hasta seis minutos, pero eso también depende de cuán fuerte de sabor lo quiera. Lo recomendable es revisar el empaque o al momento de adquirirlo, preguntarle al vendedor. Este tipo de té es versátil, se puede tomar con azúcar, un toque de limón o leche. Los más famosos son el Earl Grey (muy popular entre los ingleses), Darjee-ling (calificado como el champán de los té), Ceylon y el English Breakfast. El mejor momento para tomarlo es durante la mañana, por su alto contenido de teína.

El té blanco: hay que seguir prácticamente las mismas recomendaciones del té verde. Es increíblemente delicado y costoso; en Venezuela no se encuentra para la venta pero puede degustarlo en Kepén.

Las infusiones:
aquí la variedad es innumerable. El tiempo de preparación depende del ingrediente, pero en la mayoría de los casos se puede dejar infusionar por largo tiempo. Entre ellos podemos incluir malojillo, orégano orejón, tilo, flores de cayena, flores de Jamaica, manzanilla, lechuga, piel de cítricos, canela e incluso frutos deshidratados, entre otros. La mayoría tienen propiedades medicinales y el mejor momento para tomarlas en la noche, debido a sus cualidades relajantes.

Los endulzantes: aunque es un tema muy personal, los expertos recomiendan los cristales de azúcar o la morena, por su sabor suave que no arropará al del té. La mayoría coincide en no agregarle miel ni papelón, incluso azúcar blanca.

"Más té no es mejor té" afirma Raúl Arriaga. Para una taza de té es suficiente de 6 a 8 onzas, que es igual a una cucharadita de café, que dependiendo de la calidad del té puede rendir una segunda porción.

Los utensilios
La cantidad de utensilios es tan variada como tipos de mezclas de tés e infusiones existen. De todos los diseños, precios, materiales y tamaños, en el mercado es fácil sucumbir a las armoniosas líneas de una tetera, no resistir la tentación de adquirir unas hermosas tazas o coladores, así como pinzas, removedores, latas para almacenarlo y servilletas.

Los más fanáticos tienen teteras separadas para cada tipo de té o infusión, alegando que queda un residual que contamina el sabor de los otros, hecho que se repite con tazas, cucharillas y coladores.

Pero los expertos coinciden que para obtener un buen té o infusión, lo más importante es su calidad. Luego, seguir las recomendaciones antes desarrolladas y un kit básico compuesto por una tetera o en su defecto, una ollita que sólo se utilice para hervir el agua; un buen colador o filtro (que puede ser desde los que vienen en metal hasta los coladores plásticos pequeños para quienes no deseen gastar mucho) y una taza limpia y sin residuos de otras bebidas o detergente.

"El té es para compartir, pero llega un momento en que también se convierte en el cómplice de tu tiempo; por eso termina sucediendo que no queremos que se mezclen nuestros utensilios del té con otras cosas. Aprendemos a conocerlo y a diferenciar los sabores. Se desarrolla una especie de necesidad de hacer de eso un ritual, por lo que terminas comprándote una teterita, una taza y un colador. Luego vas explorando qué mezcla te gusta más y cada día es diferente porque hasta terminas compaginándolo con tu estado de ánimo", asegura Anamelia Arriaga.

Por su parte, Maya García afirma "Desde que tomo té todos los días se me ha regularizado el organismo. El té caliente con la comida es lo mejor, incluso para adelgazar, porque lo frío endurece las grasas y son más difíciles de digerir; eso es beneficioso para la digestión".

 Señas
• Asia Mall Food Marketing -Maracay. Telf. (243) 218.2809
• Camelia Casa de Té -Caracas, Mérida, Aragua y Carabobo. Telf. (212) 975.7657 / 8353
• El Rincón del Grano - Caracas. Telf. (212) 632.5954
• Kepén - Caracas y Maracaibo. www.kepein.com

Fuente:eluniversal.com/estampastematica


Comentarios