miércoles, 29 de julio de 2009
Publicado por vivealdia @ 6:32 PM  | Bienestar
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“LA MADRE DE TODOS LOS ALIMENTOS”

Sin embargo, esta leguminosa concentra una gran cantidad de nutrientes y vitaminas que la convierten en una de las plantas más completas a todos los niveles. Además, sus semillas, molidas y asadas, se emplean para producir harina con la que hacer pan.

Los árabes la denominaron al-fac-facah, que significa “la madre de todos los alimentos”. Y es que esta planta, cuyos remotos orígenes se localizan en Irán y Asia central, aunque algunos expertos sostienen que procede de África, ya se empleaba como remedio y como complemento alimenticio. A Estados Unidos llegaría a través de Chile, en torno a 1860. Se cultiva en todo el mundo como forraje para el ganado. También es utilizada en agricultura para mejorar los suelos y la denominada agricultura orgánica por supuesto hace uso de ella.

La alfalfa (Medicago sativa), pertenece a la familia de las leguminosas. Es una planta perenne, con una raíz principal muy desarrollada y muchas raíces secundarias. El sistema radicular puede llegar hasta 5 mts. de profundidad, esta gran longitud penetracional de su raíz la coloca como una de las plantas de mayor profundidad radicular, característica que explica la gran cantidad de nutrientes que posee, en especial la diversidad de sales minerales y oligoelementos que contiene.

Florece en primavera y cuando llega el verano ya se pueden recoger sus hojas. Éstas secas y guardadas en lugar alejado de la luz se pueden utilizar para hacer infusiones.

Los vegetarianos que conocen muy bien la utilidad de esta planta para la salud humana recomiendan cultivarla en casa, ya sea en macetas de ventana o en el jardín, a fin de disponer al alcance de la mano de sus tiernas hojas verdes.

El médico y herbalista, doctor John R. Christopher (EE.UU.), ha estudiado por varias décadas los positivos efectos del uso de la alfalfa en la salud del ser humano y reconoce que sus enzimas la convierten en el vegetal más útil entre todos los alimentos porque su contribución puede ser significativa, en especial en los adultos mayores que sobre los 70 años pueden ver reducidas a la mitad las enzimas que producían cuando tenían 20 años.

La alfalfa posee también una significativa cantidad de proteínas (18,9%), mayor comparada con la carne (16,5%), los huevos (13,1%) y la leche (3,3%). Los vegetarianos más estrictos (veganos) pueden obtener toda la proteína necesaria de los brotes o germinados de las semillas de esta planta. Estas proteínas vegetales de alta calidad biológica, permiten mantener un sistema digestivo sano, músculos fuertes, y cabellos, piel y uñas en buen estado. Es también fuente de flavonoides, de acción antioxidante; y clorofila.

Cuenta con una gran capacidad para estimular la producción de colágeno, que favorece la reparación cutánea, al tiempo que ayuda a curar las heridas. Sólo deben tomar precaución y consultar asistencia médica, las personas con situaciones de Lupus eritematoso sistémico y aquellas con medicación estrogénica, hemostática o anticoagulante.

APORTE VITAMÍNICO
La alfalfa es rica en calcio, fósforo, hierro, potasio, magnesio, enzimas esenciales, sodio y silicon. Contiene vitaminas A, B6, C, D, E, K, P y U o metilmetionina, que protege la mucosa digestiva.

Por su riqueza en hierro suele aconsejarse en casos de anemia, anorexia, debilidad, falta de energía o en caso de convalecencia por causa de alguna enfermedad. Los aminoácidos presentes en su composición contribuyen, entre otras funciones, a incrementar la eliminación de líquidos que suele detectarse en caso de padecer artrosis, gota o reumatismo. Estas propiedades diuréticas también suelen emplearse para tratar infecciones del aparato urinario, como la cistitis o los cálculos en el riñón.

GERMINADOS, ALIMENTOS VIVO
Las semillas germinadas o brotes, ya sean de soja, lentejas, alfalfa, rábano… son una fuente de salud y vitalidad para nuestro organismo. Están vivas y cargadas de nutrientes. Tantos nutrientes contienen por sí mismas, que su valor es equiparable a frutas y verduras. No sólo eso sino que, además, los brotes superan a éstas en riqueza enzimática y en clorofila que es muy interesante por su poder antianémico, revitalizante y desintoxicante.

Ejercen, científicamente comprobado, efectos rejuvenecedores en el organismo de las personas que los consumen habitualmente. Así que los brotes, sólo por este motivo, ya tendrían que formar parte de nuestra dieta.

BROTES DE ALFALFA
Es la variedad más popular y contiene todas las sustancias nutritivas reconocidas como necesarias para las funciones del organismo. Los brotes de alfalfa estimulan los procesos digestivos, así como contribuyen a regenerar y proteger la mucosa digestiva y a mineralizar la masa ósea por su riqueza en sales minerales, por lo que pueden ser útiles como complemento en la dieta de mujeres con menopausia o en caso de osteoporosis.

Los germinados de alfalfa son buena fuente de aminoácidos, los componentes más simples de las proteínas; carbohidratos; grasas poliinsaturadas, beneficiosas para el corazón y los vasos sanguíneos; y fibra. De sus vitaminas sobresalen la C, B (la B9 o ácido fólico), el beta-caroteno o pro-vitamina A, la E y la K o antihemorrágica. Sus minerales más abundantes son el potasio, el magnesio, el calcio, el hierro y el zinc.

Resultan sencillos de preparar y se pueden comer crudos, solos, con salsa, en ensaladas, salteados, en tortillas o como ingrediente de gran diversidad en platos cocinados. Una mayonesa vegetal o un fino aderezo puede ser un buen aliado de su ensalada de brotes. Además, aportan muy pocas calorías y una cantidad alta de fibra, lo que los convierte en alimentos de especial interés en regímenes para perder peso.

El consumidor usualmente puede obtener las semillas orgánicas para brotes en las casas naturistas ("Health Food Store" o HFS en EE.UU.) Cuando los brotes han alcanzados unos 2 ó 3 cms. pueden ser usados de varias maneras.

Los germinados DE LA CASA ya vienen listos para consumirse. En general, se pueden añadir a toda clase de sopas, con la sola precaución de agregarlos cuando la sopa ya esté en el plato. Nunca cocerlos, pues la cocción les quita su cualidad de alimento vivo. Por prudencia se aconseja no sobrepasar más allá de los 50 gr. de semillas germinadas al día. La gente que prepara los germinados, ¡realmente los disfruta!!

PROPIEDADES DEPURATIVAS
● Por su alto contenido en fibra, llega al estómago permaneciendo mayor tiempo en el produciendo sensación de saciedad y quitando el hambre.
● Mejora la motilidad intestinal, por su contenido en fibra.
● Según evidencia científica, es desintoxicante, ya que actúa como barrido de sustancias como el exceso de colesterol, triglicéridos, acido úrico, etc.
● Ayuda a controlar la diabetes.
● Debido a las propiedades depurativas de la alfalfa es que actualmente, se encuentra en estudio su utilidad en la prevención y tratamiento del cáncer de colon.

CONSUMO
La alfalfa puede consumirse de diferentes formas:
● Brotes o germinados en ensaladas.
● Zumo de germinados, combinados con otras verduras.
● En infusiones.
● Aproveche los beneficios de la alfalfa para adelgazar y complemente su consumo con una dieta hipocalórica para obtener su máximo rendimiento.
● Es fácil encontrar establecimientos especializados en los que se vende alfalfa como estimulante general, tanto en pastillas y cápsulas como en polvo.

ENZIMAS ESENCIALES
El descubrimiento de que las hojas verdes de la alfalfa contenían hasta ocho enzimas esenciales para el organismo, convirtió a esta planta en un alimento fundamental, ya que puede aumentar su resistencia a las enfermedades.

Una de las maneras de consumirlas es como jugo, conocido como la "Alfalfa Green Drink" (AGD), bebida que recomienda el doctor Christopher, prepararla en la licuadora con jugo de piña, agregando hojas verdes de alfalfa. Para lograr el sabor exquisito se sugiere agregar también perejil, lechuga, acelga, puerro, comfrey (consuelda) y otras especies a gusto. Dos puñaditos de brotes de alfalfa bastan para que esta combinación adquiera un sabor aceptado por los niños. Puede agregarle algo de agua y tal vez un par de cubitos de hielo en verano.

Actualmente está de moda en EE.UU. y entre los vegetarianos de todo el mundo agregarlas con algo de mayonesa vegetal como una de las capas de un buen y sabroso sándwich, sobre aguacate o tomate.

GERMINACIÓN CASERA
La mayoría de los germinados no se suelen encontrar en el mercado, pero se pueden preparar en casa de una manera fácil y económica: una vez tengamos las semillas, granos o legumbres (preferiblemente ecológicas), sólo necesitaremos un recipiente de cristal de boca ancha y una gasa.

Germinado de alfalfa: se remojan las semillas durante 12 horas. Luego se escurren y se colocan en el recipiente de cristal, esparcidas por toda su superficie y se tapa el tarro con una gasa sujeta con una goma. Se colocan en un lugar oscuro y a una temperatura aproximada de 20 grados. Se deben enjuagar dos veces al día, sin quitar la gasa para que no se escapen las semillas y volviendo luego a repartirlas por todo el recipiente. Al cabo de 6 ó 7 días estarán listas para comer.

La alfalfa refleja muy bien el uso múltiple que poseen todas las hierbas y substancias vegetales existentes en el planeta y la utilidad agrícola, forrajera, alimentaria, salutífera y aromática que presentan la mayoría de ellas.

Por: MARIELA VARGAS O.
Fuente:guiadelgolfo.com
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