"(Necesitamos) ser más tolerantes, indulgentes y comprender las diferentes maneras en que cada individuo y todas las cosas trabajan para alcanzar la perfección final" Dr. Edward Bach
Todos los días escuchamos hablar de los problemas que genera la intolerancia.
Cuando la persona dice:
"¿Qué le pasa a esta gente, no se da cuenta de que es estúpido seguir haciendo eso?" "La verdad es que no lo soporto… siempre hace lo mismo"
"Qué esperabas? A mi no me sorprende pues el se lo buscó. Ahora que lo asuma"
En estas reacciones está presente la intolerancia, la falta de comprensión y sobre todo significa ver la realidad desde una sola perspectiva: La propia,
En los niños, puede notarse esta intolerancia cuando dice a sus padres (por ejemplo) que otro niño no está haciendo las cosas como debería hacerlo o simplemente se molesta con sus amigos cuando se equivocan, arrugando su cara por considerarlos estúpidos.
Sean adultos o niños, son personas que tienen la tendencia a criticar y juzgar duramente a los demás. También se trastornan fácilmente por el solo hecho de que piensen diferente. Y con los años se hacen personas irónicas y sarcásticas con un dejo de superioridad e incomprensión. Les cuesta entender por qué los demás no hacen las cosas como ellos y no se "ablandan" ante los problemas de otros, todo lo contrario, consideran que se "lo merecen".Es muy difícil encontrar a una persona con estas características que sea humilde y eso de ponerse en "los zapatos del otro", no es con ellos. A veces, gestos, hábitos y "maneras de ser y comportarse" pueden sacarlos de quicio y reaccionar de manera desproporcionada, caso típico del que ve los defectos en los demás pero no en si mismo. Con esta actitud, se hacen poco simpáticas a los demás y esto les convierte en solitarios. Son buscadores del orden, de todo lo que es preciso y sienten aversión por la superficialidad, lo que les aparta de la compañía de personas tolerantes y generosas.
Las Flores de Bach tienen un remedio floral, denominado BEECH; que ayuda a la persona a conseguir mayor tolerancia, viviendo y dejando vivir a los demás, a su manera. En lugar de concentrarse en lo negativo y criticar, se enfoca en las cualidades positivas de quien piensa distinto.
¿Cómo tomar este remedio? Simplemente tome 4 gotas por 4 veces al día y comenzará a sentirse mejor, a sufrir menos por no comprender a los demás y sobre todo sentirse bien consigo mismo.
"Es obvio que ninguno de nosotros, estamos en condiciones de juzgar o criticar, en la medida en que el más sabio de nosotros ve y conoce solo el fragmento más insignificante del Gran Esquema de Todas las Cosas…" Dr. Edward Bach
Fuente: FAMILIA Y FLORES DE BACH Por Magdalena Calvo de Sosnowshy
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