La belleza ya no resulta tan interesante. Importa más que el objeto de nuestro deseo sea decidido, inteligente, atractivo y sobre todo muy varonil. Así es el nuevo hombre soñado de nuestros tiempos.
Los galanes siempre han existido. Desde tiempos de Tutankamon se ha sabido de hombres inolvidables por su aspecto o valentía. Rodolfo Valentino, con sus labios acentuados en rojo sangre, para contrastar con el sepia de sus filmes, hacía desmayar a cientos de mujeres y así, a lo largo de la historia, siempre ha existido un patrón ideal del hombre perfecto que ha pasado por distintos prototipos.
Seguramente inspirada en toda esta historia, a la publicista norteamericana Marian Salzman se le ocurrió ponerle un nombre a los tipos que eran capaces de cuidarse estéticamente tanto como una mujer (manicura una vez a la semana, potingues de belleza y cejas perfectas). Como la cosa pintaba un poco extraña, se agregó un ingrediente más. Este tipo debía lucir impecable, pero además ser sensible, culto, romántico, y a la vez macho, muy macho. 
Las grandes marcas de productos de cuidado personal, saltaron de la alegría: el hombre consumiría tanto o más productos de belleza que la mujer y así nació el metrosexual, personificado en David Beckham, que si bien no luce como un genio del intelecto, aparenta ser sensible, romántico. Se tatúa y parece salvaje, pero a la vez, se cuida el pelo más que su querida esposa. El asunto está en que su apariencia milimétricamente perfecta, fue tomando medidas desproporcionadas. Los hombres querían verse igual de bien, pero en el fondo de sus corazones también exudar ese aire de intelectualidad.
De esta manera, ser tan hermoso no era tan interesante. Había que recuperar masculinidad y mantener la estética. Salzman y sus colaboradoras, buscaron otro objetivo y así encontraron a
George Clooney. Buenmozo, inteligente, buen actor y de paso, se cuidaba. Le pusieron alguna otra etiqueta que ya nadie recuerda y quedó colgado en la mente de miles de mujeres en el mundo como el hombre ideal. Pero como todo pasa y las modas cambian, ya el metrosexual no está en nada. Resulta ser que Axe, la marca de desodorantes masculinos, con motivo del lanzamiento de su nuevo producto Axe Instinct, elaboró una encuesta que revela que ya no nos gustan los tipos tan perfectos y que dejamos cabida nuevamente a la barba de tres días y al cabello despeinado. Así ha nacido el neosexual, un hombre desbordadamente masculino, que no es vanidoso, pero sigue siendo sensible. Es un hombre que no necesita ponerse a prueba, puede perfumarse y lucir bien, pero no por eso va a dejar de besarte con pasión.
CÓMO ES EL NUEVO ADONIS 
La encuesta de Axe contó con la experticia de sociólogos de Francia, Colombia y Argentina, y entrevistó a 2.800 mujeres entre 18 y 35 años de 14 países: Argentina, México, Estados Unidos, Australia, España, Italia, Francia, Inglaterra, Holanda, Alemania, India, Filipinas y Japón. Los resultados dejaron en evidencia la necesidad femenina de un nuevo tipo de masculinidad que incluye lo sensible y retoma los valores primarios del hombre fuerte, varonil y decidido. Como no nos quedamos atrás, decidimos ponerle cara a este personaje y el elegido resultó ser Hugh Jackman, quien además fue el favorito de nuestras lectoras a través de Facebook. Además, tanto en la encuesta de Axe como en nuestra consulta electrónica, las mujeres recalcaron el cansancio que les produce la competencia masculina en cuanto a la estética. "Me gusta un tipo masculino, que se preocupe por verse impecable y que huela rico, pero nada de competir por el espejo, ni de compartir las cremas con él, ni mucho menos la cera depilatoria", asegura Rosie Rose, una de nuestras lectoras.
Fuente:
El Nacional Eme
ADRIANA TERÁN H. | ateran@el-nacional.com