"Nuestras vidas están hechas para el éxito, no sólo para disfrutarlo, sino para procurarlo. Aprendamos a disfrutar del camino que nos llevará al éxito, concentrándonos en cada paso que demos para conseguirlo"
A qué se deberá que algunos alcancen sus metas y otros no. ¿Será suerte?, ¿talento? ¿inteligencia?, ¿viveza?, ¿voluntad?, ¿trabajo? Todas estas variables forman parte del proceso para lograrlo, pero los triunfadores tiene un común denominador: actitud y hábitos.
Todos tenemos sueños e ilusiones: "Deseo tener un negocio propio", "quisiera lucir mejor", "sueño con tener éxito profesional", pero, en realidad, son muy pocos los que establecen sus metas. Aunque nacen como deseos, las metas son la representación concreta de los sueños. El deseo es una ilusión, algo intangible; la meta, en cambio, es algo concreto, con forma, tiempo y lugar. Es un objetivo específico que puede materializarse mediante acciones concretas. Si no puedes medirlo, evaluarlo o describirlo, tu sueño es sólo una ilusión sin posibilidad de convertirse en realidad.
Los ganadores, los exitosos, saben exactamente adónde quieren llegar y en cuál dirección dar los pasos necesarios para comenzar a recorrer el camino que les permitirá realizar sus sueños. Todos somos capaces de llegar hasta donde creamos que podamos hacerlo. Piensa que puedes y el universo conspirará para que puedas lograrlo si está en Ley.
Es tal el poder del querer, que nos da la energía que necesitamos para conseguirlo, nos marca nuevos rumbos y nos proporciona una motivación que nos lleva a ser unos ganadores por naturaleza. Nuestras vidas están hechas para el éxito, no sólo para disfrutarlo, sino para procurarlo. Aprendamos a disfrutar del camino que nos llevará al éxito, concentrándonos en cada paso que demos para conseguirlo.
"No te dejes paralizar o desmotivar por el miedo a fracasar. Una vez tomada la decisión lánzate con todas tus fuerzas"
CLAVES PARA CONSEGUIR TUS SUEÑOS
Define tus objetivos con precisión.La búsqueda del éxito siempre comienza con un objetivo. Define qué es lo que deseas lograr y conseguir, y ponlo por escrito, pues así podrás enfocar tu mente en la elaboración de un plan que te permita determinar con claridad qué acciones pueden acercarte o alejarte de hacer realidad tu sueño. Es importante tener la claridad que nos permita saber hacia dónde vamos; de lo contrario no llegaremos a ninguna parte.
Crea una estrategia. Divide el camino al éxito en pequeñas etapas de fácil cumplimiento, así será menos intimidante la tarea por hacer, y el logro de cada una de ellas hará que te sientas más fortalecido y confiado. Practica la estrategia del cangrejo, que consiste en visualizar el objetivo y luego ir considerando, en sentido inverso, qué hay que dar para lograrlo.
Ponle fecha a tu sueño. Siempre es importante establecer un límite de tiempo para lograr tu meta. Una fecha tope, pero con un margen amplio y flexible, proporciona un marco de tiempo que exige velocidad y continuidad a nuestra actividad.
Practica la visualización. Es importante que te veas a ti mismo al momento de alcanzar tu meta con éxito. Mientras los perdedores se visualizan enfrentando fracasos, los triunfadores visualizan las recompensas del éxito. Recuerda hacerlo con el mayor número de detalles posibles, y sin pensar en los obstáculos que pudieran presentarse.
Prepárate. Proponte entrar en contacto con los que saben, imita su forma de trabajar y haz los ajustes y las mejoras necesarias sobre la marcha.
LA PERSISTENCIA es la clave
Esta semana quiero compartir con ustedes esta historia: "Una tarde nublada y fría, dos niños patinaban sin preocupaciones sobre un río congelado. De repente, el hielo se rompió, y uno de ellos cayó al agua. El otro, en medio de la desesperación y la angustia, corrió río abajo, consiguió apresuradamente una piedra en la orilla y, en el lugar donde el río se estrechaba, comenzó a golpear con todas sus fuerzas el hielo hasta que logró quebrarlo... así pudo rescatar a su amigo justo cuando pasaba debajo del mismo.
Cuando llegaron los grupos de rescate vieron lo sucedido y, después de atender al accidentado, sorprendidos, se preguntaron cómo un niño tan pequeño había podido romper una capa de hielo tan gruesa, sólo con una pequeña piedra, además de haber calculado, inteligentemente, la trayectoria de su compañero.
En ese instante apareció un abuelo y, con una sonrisa, dijo: 'Yo sé cómo lo hizo'. '¿Cómo?', le preguntaron.'No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo'.
Perseguir tus metas con pasión, compromiso y congruencia, hará que tus pensamientos, tu actitud, tus acciones y tus objetivos personales vayan en la misma dirección. La diferencia más grande entre la gente que alcanza el éxito y la que fracasa no es tanto el talento como la persistencia. Mucha gente brillante que inicia el camino con mucho entusiasmo se da fácilmente por vencida.
No te dejes paralizar o desmotivar por el miedo a fracasar. Una vez tomada la decisión, lánzate con todas tus fuerzas. La posibilidad de no triunfar ni siquiera debes considerarla, no dudes, ¡arriésgate! Y si, por alguna razón, te caes, levántate lo más rápido que puedas, sacúdete el polvo de las rodillas y comienza de nuevo. ¡No abandones! Insiste, el premio está a la vuelta de la esquina.
Fijarnos una meta implica asumir un compromiso y concentrar el esfuerzo, la energía y la voluntad en una dirección determinada. Si estás verdaderamente comprometido con tus metas, con toda seguridad las conseguirás. Pregúntate con frecuencia si lo que estás haciendo te acerca a tu objetivo y haz lo que tengas que hacer para conseguirlo. Asume tu compromiso con pasión y responsabilidad, no necesitas que nadie te recuerde lo que tienes que hacer para cumplir tus sueños. Mientras más alta la meta, mayor será tu precio en tiempo, trabajo y dedicación. Recuerda que nada es gratis en el universo.
Fuente :www.maytte.com.