miércoles, 10 de septiembre de 2008
Publicado por vivealdia @ 7:17 PM  | Bienestar
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Los animales han contribuido al bienestar del ser humano desde hace milenios. Le han proporcionado alimento, fuerza de trabajo, transporte, vigilancia, etc. Pero su aportación más importante ha sido y continúa siendo la compañía. Los animales mejoran la salud física y psíquica de sus dueños, y cada vez se hace más patente la importancia de su ayuda para tratar todo tipo de enfermedades.

La zooterapia, o el tratamiento de enfermedades con la ayuda de animales, se desarrolla con rapidez, ya que sus beneficios son cada día más patentes para el tratamiento de un amplio abanico de enfermedades. El contacto con los animales ayuda también a reducir el estrés y la presión arterial, facilita la sociabilidad, y aumenta la autoestima.

UNO MAS DE LA FAMILIA

Las familias que cuentan con mascotas están por lo general más unidas y tienen menos conflictos que aquellas que no cuentan con un animal en casa. La presencia de una mascota en la familia tiene efectos sedantes y facilita la comunicación entre sus miembros.

Perros y gatos son las mascotas más habituales. El perro es el perfecto animal de compañía. Hace que sus dueños se sientan queridos, comprendidos y protegidos, y es un buen compañero de juegos para los niños.

El poder relajante de los gatos y su carácter casero los convierten en buenos compañeros para las personas que salen poco o no tienen demasiado tiempo para dedicar a sus mascotas.

Unos y otros acaban convirtiéndose en un miembro más de la familia y, en el caso de las personas mayores que viven solas, en una compañía muy valiosa, en especial para prevenir enfermedades como la demencia senil y el Alzheimer.

Casi cualquier animal, desde una tortuga a un pez, ayuda a mejorar la salud de sus propietarios, contribuye a acelerar el proceso de recuperación tras una intervención quirúrgica o la pérdida de un ser querido.

LA GRAN AYUDA DEL MEDICO

Delfines y leones marinos, y burros y caballos, además de perros, son algunos de los animales más utilizados para tratar graves trastornos de desarrollo físico y mental, en especial en los niños, que controlan menos que los adultos la expresión de emociones e impulsos y tienen, por ello, más facilidad para establecer comunicación con los animales.

Los beneficios de estos tratamientos son cada vez más evidentes. El contacto con la naturaleza crea sentimientos de felicidad y calma, que son más fuertes en el caso de los animales, con los que es posible crear relaciones interactivas.

La utilización de delfines y leones marinos para tratar a los niños discapacitados psíquicos comenzó a mediados de la década de los años 70 del siglo XX en los Estados Unidos. Los estudios realizados desde entonces ponen de relieve que el contacto del paciente con estos animales en el agua, mejora, entre otras, las conexiones entre los dos hemisferios del cerebro y además activa el sistema inmunológico.

Los burros y caballos son una gran ayuda en el tratamiento, sobre todo, de problemas neurológicos, puesto que mejoran el equilibrio y el control muscular. El movimiento de la montura obliga al jinete a una respuesta que le hace coordinar sus movimientos. Los primeros tratamientos de enfermos con caballos se realizaron en Inglaterra en la década de los años 20 del siglo pasado.

LOS ALIADOS DE LOS DESFAVORECIDOS

Niños y adultos hospitalizados, presos, pacientes de psiquiátricos, huérfanos, y otros grupos de personas desfavorecidas o con discapacidades encuentran en los animales aliados incondicionales, que dan compañía y amor, y piden poco o nada a cambio.

En el caso de los pacientes de los hospitales y los discapacitados, el contacto con los animales ayuda a olvidar el dolor y aumenta las ganas de vivir. Los problemas de contagio de enfermedades y parásitos por parte de los animales son muy altos, puesto que los pacientes tienen debilitado el sistema inmunológico. La colaboración con los veterinarios es importantísima para asegurar que los animales no se conviertan en un peligro para los pacientes.

Reclusos, niños acogidos en instituciones y enfermos mentales, son sólo algunos de los grupos cuya actitud y salud experimenta avances notables cuando están en contacto con animales, aunque se trate únicamente de acariciar un animal de granja o tener que ocuparse del cuidado de un galápago.

Los beneficios que la compañía de animales aportan a todas las personas están aún en fase de estudio, pero es innegable que milenios de contacto han creado vínculos profundos entre el ser humano y los animales que debemos aprender a utilizar en beneficio mutuo.


EFE-REPORTAJES.


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