Venevisión apuesta a triunfar con el estreno de su nueva producción dramática bautizada como ¿Vieja Yo?, un título poco convencional para una telenovela, cuya historia original de la escritora Mónica Montañés rompe con arquetipos establecidos .
"¿Vieja Yo?", congrega un multiestelar elenco de primeras figuras de la actuación encabezado por Mimí Lazo, Adrián Delgado, Marjorie De Sousa, Jean Carlo Simancas, Caridad Canelón, Carolina Perpetuo, Antonio Delli, Carlota Sosa, Rafael Romero, Rolando Padilla, Raúl Amundaray, Chelo Rodríguez, Sonia Villamizar, Elaiza Gil, Juan Manuel Montesinos, Eva Blanco, Laureano Olivares, María Antonieta Duque, Sindy Lazo, José Manuel Suárez, Pastor Oviedo, Mario Sudano, Freddy Galavís, Alejo Felipe, Erika Schwarzgruber, Marjorie Magri, Erika Santiago, Mirtha Pérez, Deive Garcés, Regino Jiménez, Virginia Lancaster. Con la niña Génesis Oldenburg y el joven Héctor Zambrano.
LA FELICIDAD: ¿CUESTIÓN DE ATREVERSE?
La protagonista de esta historia tiene tres sueños: quiere que su familia sea feliz, ser actriz y conseguir a un hombre capaz de llevarse al mundo entero por delante por ella. En fin, es más o menos como cualquier otra protagonista, salvo por un detalle: ¡es vieja!
Margot (Mimí Lazo) que así se llama nuestra protagonista, no es que tenga mil años, pero sí cincuenta... cincuenta y dele, y aunque a ella no le parezca, a todo el mundo sí le parece que ella ya es una señora mayor, una doñita, una vieja. Sobre todo para seguir soñando con lo que ella sueña. Su familia, es decir, su mamá, sus dos hijos, su yerno y su marido, están más bien hartos del empeño de Margot en verlos felices, les parece un fastidio la manía que ella tiene con la bendita felicidad. Como actriz pues, ella sí estudió, hizo cursos, talleres serios de teatro, pero por allá en el siglo pasado. Luego se casó y... más nunca. Justo, su marido, es incapaz de llevarse ni una silla por delante por ella, muchísimo menos al mundo, y por lo tanto está lejísimo de ser ese hombre con el que Margot sueña bajito, en secreto, sin confesárselo a nadie, casi ni a ella misma.
Conoceremos a Margot el día en que se le ocurre un disparate: ¿y si ser feliz fuera sólo cuestión de atreverse? ¿y si ese miedo que le tenemos a lo que opinen los demás fuera lo único que nos impide cumplir los sueños?
A partir del momento en que se le ocurre ese supuesto disparate la vida de Margot 
cambia, al punto de que arranca toda una telenovela. Conseguirá un papel,
no exactamente como actriz, pero papel al fin, y conocerá a un hombre al que le tocará llevarse un mundo entero de prejuicios por delante por enamorarse de ella. Ese hombre es José Antonio (Adrián Delgado) y tiene diez, veinte, treinta, mil años menos que Margot. Y además tiene una novia, Estefanía (Marjorie De Sousa), bellísima y más joven que él todavía. Sin embargo, y aunque parezca mentira, él va a preferir las conversaciones de Margot, su mirada, su fuerza, su sensualidad y hasta sus líneas de expresión, que toda la desbordante juventud de la bellísima Estefanía.
Nos pareció pertinente echar este cuento porque vivimos en una época, en un mundo capaz de inyectarse alcachofa, grasa de cochino y hasta veneno en el rostro, con tal de que no se nos note la edad, como si cumplir años fuera un pecado, un crimen, una pavosidad. Quisimos contarles esta historia de amor, romantiquísima, en la que no sólo una vieja se enamora de un muchachito, ¡sino que el muchachito se enamora es de ella!
Pero ese no es el único sueño que se le va a cumplir a Margot. Margot va a lograr
ser feliz, muy feliz, en todos los campos en lo que se pueda alcanzar la felicidad.
Y no sólo ella, todos y cada uno de los veintitantos personajes que integran esta telenovela, van a alcanzar su felicidad. Hasta los villanos, así, en plural. Porque Estefanía es mala malísima, pero no es la única. En rigor, todos y cada uno de ellos vive atentando contra la felicidad de los demás, y sobre todo, contra sí mismos. Porque sí, ésta es una telenovela de una vieja y un muchachito, pero más allá de eso, es la historia de la búsqueda de la felicidad y de cómo todos nos boicoteamos la posibilidad de ser felices.
Margot está puesta ahí para levantarse al joven príncipe, y para fregar al muérgano de su marido, sí, pero también para demostrarnos que no hay edad para cumplir los sueños, que quizás es sólo cuestión de atreverse, que la vida es para vivirla completita.
La obra dramática cuenta con la dirección general de Carlos Izquierdo; como directores de exteriores fungen Dayán Coronado y Sergio Martínez. Bajo la producción ejecutiva de Sandra Rioboo; la producción general de Alejandro León. Mientras que la dirección de fotografía fue encomendada a Freddy García. El equipo de producción lo integran Alexander Flores, Francisco De Pasquale, Romina Peña, Ronald Espinoza y Johan Vásquez.
Los libretos son responsabilidad de Mónica Montañés, Elio Palencia, Adriana Franco y Gerardo Blanco.
Entrevista a Mónica Montañés
- ¿Podría decir que ¿Vieja Yo? plantea una igualdad de condiciones entre el hombre y la mujer, en el sentido de que una mujer también puede enamorarse de un hombre más joven que ella. El caso contrario se ve más a menudo sin ser criticado tan duramente?
- Viene a romper con muchos esquemas establecidos, porque todos los personajes y hasta los malos están buscando su felicidad como todos nosotros y al mismo tiempo se están boicoteando su felicidad por miedo, por lo que digan los demás, por la edad. La novela plantea eso, que quizá la felicidad es cuestión de atreverse. ‘Margot’ se atreve y las consecuencias de sus actos son tan enormes que dieron para una novela. Muchos de los personajes no se dan cuenta que son felices y le hacen la vida de cuadritos a los demás, eso se debe a que como no soy feliz culpo a los demás y les fastidio la vida.
- ¿En qué se inspiró para escribir esta nueva obra?
- Me inspiré en mi mamá, Mónica Chalboud, para crear el personaje de ‘Margot’. Ella, aunque es mucho mayor que Margot sigue soñando y activa, y continúa con su vida como si no supiera que la gente le dice: ‘señora le toca hacer torta para los nietos’. De alguna manera quisiera llegar a la edad de mi mamá soñando como ella lo hace. Margot tenía que ser personificada por Mimí, porque ella es una actriz que se le da con facilidad la comedia y a la vez maneja muy bien el drama. Al mismo tiempo Mimí es como mi mamá, es como si ella fuera sorda a los prejuicios de los demás.
- La edad de la protagonista es uno de los puntos más novedosos, por ser el primer caso que se da en una novela venezolana…
- Es primera vez que ocurre aquí, aunque hay un antecedente en Colombia con “Señora Isabel”. En todas mis novelas, aunque tenían una protagonista joven, como Daniela Alvarado, Gaby Espino o Wanda D’Isidoro, el público hablaba de los personajes mayores, por ejemplo, en ‘Voltea Pa’ Que Te Enamores’, los personajes que más recibieron comentarios positivos fueron interpretados por Sonia Villamizar, María Antonieta Duque, Elba Escobar y Mimí Lazo. Propuse hacer una novela donde la protagonista era mayor y la gerencia aceptó, se arriesgaron conmigo y es una apuesta.
- ¿En qué se diferencia su obra de las telenovelas “Señora Isabel” (Colombia) y “Victoria” (México)? ¿Podría catalogarse ¿Vieja Yo? como un remake de estas dos producciones foráneas?
- Para nada. No tienen que ver una con las otras. Quizá el punto en común es que la protagonista no es una mujer de 20 años. La historia es totalmente diferente. En ‘Señora Isabel’ faltó que dejaran a la protagonista junto al pavo, no se atrevieron.
- Entonces, ¿hay esperanza que los protagonistas queden juntos?
- Considero que sí, es factible una relación entre los protagonistas. Bueno también Mimí (Lazo) es mucho más joven que la actriz que interpretó a ‘Isabel’, en la telenovela colombiana. Sin embargo, pasa como una persona mayor, por esto Marjorie (De Sousa) por mucho tiempo en la novela, no sospecha que es de Mimí, de quien se ha enamorado su novio. Jamás la considera rival por lo menos en lo sentimental, sí en lo profesional. En un país de gente bella y joven, la mujer venezolana hace de todo para luchar contra el paso del tiempo, como si envejecer fuera un pecado y ‘Margot’ viene si se quiere a hacer una venganza colectiva, porque creo que todas quisiéramos quitarle un novio a ‘Marjorie’ (De Sousa)
- Dadas todas las novedades que plantea en esta telenovela, ¿la obra es un clásico melodrama?
- Sí, la novela tiene todos los elementos del melodrama tradicional, es el cuento de La Cenicienta pero con algunos matices. Esta telenovela es muy romántica, porque el cuento de ‘Margot’ y ‘José Antonio’, plantea un amor precioso que va a tener que luchar en contra de las creencias y prejuicios de la gente, y hasta en contra de sus propios prejuicios para poder vencer.
- Hay una proliferación de ese tipo de historias que le imprimen ciertos cambios al melodrama clásico, ¿A qué se debe?
- Creo que se debe a la petición del público, que pide cada vez más historias con las que se pueda identificar. Evidentemente la mujer actual ha cambiado muchísimo en relación a la mujer de los años 50 y hemos adquirido un cúmulo de roles en la sociedad que no teníamos, que nos han hecho dueñas de nuestro destino, por lo tanto los personajes femeninos de las novelas tienen que cambiar y parecerse un poco más a la mujer que somos hoy en día, la que está en la calle. Esto no ha transformado el cuento en sí, pues siempre vamos a querer tener a un hombre a nuestro lado que sea capaz de llevarse el mundo por delante por nosotras, pero ya no estamos sentaditas en un torreón esperando a que nos vengan a rescatar.
“LA NOVELA NO SÓLO TRATA EL TEMA DE LA VEJEZ”
Este nuevo trabajo de la escritora plasmará los problemas que agobian a la sociedad actual, aflorando la realidad tal cual es, sin desvirtuar la idiosincrasia y el contexto en el que viven sumergidos el común de los venezolanos, es así como muchos de los televidentes no podrán evitar verse reflejados en la historia.
- Todo escritor le imprime parte de su propia experiencia a sus obras, ¿qué hay de Mónica Montañés en esta novela?
- Hay muchísimo, tiene de mí la manera de ver la vida sonreída y de alguna manera liviana. Esta novela no trata sólo el tema de la vejez, también toca la violencia doméstica, la paternidad irresponsable, entre otros problemas que aquejan a nuestra sociedad, es muy realista. De alguna manera, las personas podrán ver la novela sin tener que decirles a los niños que se salgan del cuarto.
- ¿Nuevamente en esta telenovela las vivencias de la mujer estarán contadas a través del humor?
- Se plasman todas las vivencias a través del humor, cuando se presenta un caso serio, se cuenta seriamente. Tiene eso mío, las ganas de descubrir que hasta en la villana más villana, hay un cuento simpático y divertido.
- ¿Ese sería el gancho de su trabajo?
- Creo que sí, la gente se va a divertir muchísimo mientras la ve. Tiene villana, secretos y pasado, nunca antes había tenido una villana muy mala, estoy gozando muchísimo con el personaje de Marjorie De Sousa. No saben lo maravilloso que es tener una mala, malísima en una novela, sobre todo porque es la primera vez que tengo una mala, como ella, en una telenovela.
- Como dijo, la petición del público fue una de las razones que le llevó a escribir ¿Vieja Yo?, pero en lo personal, ¿qué le impulsó a escribir esta obra dramática?
- Cuando me avisaron que debía comenzar a establecer una historia, me dio como una semana de insomnio y en ese ínterin me llegó la imagen de una vieja que llega por circunstancias insólitas a una empresa, que en este caso es la tienda por departamentos, “El Caimán Feliz”, y se convierte en la jefa. De esa imagen me fui para su pasado, a establecer por qué llegó allí, quién es ella, de qué manera llegó a esa empresa y cómo influye su presencia en los demás.
NP:Venevisión