Tome polvo de las cuatro esquinas de la casa, póngalo en un recipiente de barro y en el centro encienda una vela blanca a la Virgen de Los Caminos para que abra la puerta de la prosperidad; después de rezar la oración que aparece a continuación, apague la vela, tome el puñado de tierra o polvo y, cuando salga a la calle, sóplelo al viento.
"Virgen del Camino, Madre de Jesús y Madre nuestra,
que dijiste sí al Señor que te habló por el ángel
y te pusiste en camino, presurosa, para visitar a tu prima Isabel,
enséñanos la alegría de servir con amor a nuestros hermanos.
Enséñanos a valorar y defender la vida desde su concepción.
Tú, que conociste el camino del exilio,
protege a tantos desterrados en su propia tierra,
porque no tienen trabajo ni vivienda digna.
Tú, que en el camino de Jerusalén no encontrabas a tu hijo adolescente,
ilumínanos cuando Jesús se nos pierda.
Tú, que seguiste a Cristo por el camino de la cruz,
sostén con tu amor de madre a todos los que sufren y enséñanos a compartir los gozos y los sufrimientos de nuestros hermanos.
Tú, que fuiste testigo de la resurrección de Jesús,
ayúdanos a vivir resucitados.
Sé nuestra fuerza en el camino de la vida y enséñanos a recorrerlo en la caridad fraterna.
Ruega por nosotros, caminantes, peregrinos, santa madre de Dios,
Amén".
Fuente:eluniversal.com/estampas
Eddy Montilla