Quiero enseñarles una de las teorías más importantes del Feng Shui: el ciclo constructivo de los cinco elementos. Cuando vamos a trabajar dentro de nuestras vidas la conciencia del Feng Shui debemos equilibrar nuestros espacios. Es importante que para elegir los colores y las formas de tu decoración tomes en cuenta todas las pautas que a continuación te voy a brindar. Comenzaré por el agua, que es el primer elemento. Dentro del vientre de nuestra madre, durante nueve meses, nos formamos en este líquido propicio. En el agua conectas tu profesión, tu carrera, tu misión de vida y la primera coordenada del Feng Shui: el Norte. Está representada por las formas ondulantes y curvas; por esta razón, tener cortinas, velos o muebles de formas serpenteantes activa la energía de este elemento.
En tus espacios también la puedes activar con fuentes, peceras y estanques. Sus colores propios son el negro y toda la gama de azules.
El agua nutre las plantas, que son la representación por excelencia del siguiente elemento: la madera. Ésta genera la energía del crecimiento, la que nos integra, la que fortalece nuestros lazos familiares y las relaciones con nuestros compañeros de trabajo. Para activarla debes colocar en el Este y Sureste plantas, tallas, cofres, cuadros y mobiliario de madera, ya que estas son sus coordenadas favorables. Le corresponden la forma rectangular y los tonos verdes.
La madera sirve de combustible al siguiente elemento: el fuego. Éste conecta la llama de tu éxito, de tu
reconocimiento y de tu fama. Su coordenada es el Sur y su forma es el triángulo. Busca activarlo en tu decoración con velas, inciensos y la luz del sol; además, puedes usar objetos en forma triangular, como pirámides. Lo caracterizan los tonos rojos y los colores naranjas.
Al consumirse el fuego, éste se convierte en el elemento tierra, que es el que consolida. La tierra puede dar o quitar la estabilidad de la estructura que día a día estas creando.
Se ubica en el Suroeste, centro y Noreste. La gama de ocres, amarillos y colores terrosos son los tonos que lo definen. El cuadrado es la forma que lo representa. Si colocas un jardín zen, cuarzos y cristales en sus coordenadas activas tus relaciones y la imagen que muestras de ti ante el mundo.
La tierra forma dentro de su seno el último gran elemento: el metal. Éste es la fuerza de lo que creamos e integra nuestra economía. Se ubica en las coordenadas Oeste y Noroeste. Lo identifican los tonos grises, los plateados y los dorados, junto con las formas semiovaladas. Tener en sus coordenadas cualquier accesorio de metal, como por ejemplo cofres, bandejas, monedas o móviles, activa la perfección en tu vida. Finalmente este elemento hace renacer el primero que es el agua, cerrando este estupendo ciclo.
Si vives en función de este maravilloso ciclo, la naturaleza te proveerá, pero si vives en su contra, ésta te destruirá. Al integrar y ordenar cada objeto siguiendo el ciclo constructivo de los cinco elementos obtienes el orden más apropiado dentro de tu vida. Siguiéndolo te darás cuenta de que tus relaciones, el amor, el dinero y el bienestar entran en el equilibrio perfecto. Esto es lo que te permite el Feng Shui: abrirte a la conciencia perfecta de la naturaleza para obtener armonía y bienestar dentro de tu vida.
El Nacional Eme
Alfonso Leon
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