Ya se proyecta en las salas locales Horton y el mundo de los quien, un film de los realizadores de La era del hielo, donde un inusual elefante se empeña en salvar a un país que, de tan diminuto, ni siquiera puede ver.
![]() Fotos: Cortesía 20th Century Fox |
Dice el director Steve Martino que, desde que era pequeño, siempre quiso saber más sobre el mundo de los quien. El cineasta se refiere a unos seres particularísimos y microscópicos, protagonistas junto a Horton -un elefante al borde de toda manada- del cuento Horton Hears a Who! (¡Horton escucha a un quien!, 1954), hoy todo un clásico de la literatura infantil estadounidense, escrito por Dr. Seuss, el mismo creador del malhumorado Grinch y de El Gato ( The Cat in the Hat) . Y es que, a pesar de que son varias las generaciones de niños que en los países de habla inglesa han crecido escuchando esta historia, por demás de sobrado encanto, poco se sabía -hasta ahora- acerca de cómo vivían estas criaturas, cuya ciudad, Whoville (Villa Quien), descansa, en realidad, en una mota de polvo. Así las cosas, el lector jamás llega a verlas, pues tampoco lo hace el protagónico Horton, quien, sin embargo, no sólo está seguro de su existencia, sino que hasta entabla un diálogo con su alcalde e, incluso, se convierte en el protector y salvador de su poblado. Este último, por cierto, está depositado en una despelucada florecita, a la que el poco convencional elefante sostiene celosamente en su trompa. "Haz el bien sin mirar a quien", pues, nunca sonó más adecuado.
Gozando un nuevo mundo
Cómo no iba a sentirse eufórico Martino (Robots), entonces, cuando los creadores de La era del hielo lo invitaron a participar en el proyecto que llevaría a la pantalla grande, en animación computarizada, el cuento de Dr. Seuss. "Fue un obsequio poder traer a la vida no sólo a Horton, un personaje que siempre he adorado, sino, mejor aún, a los quien. En el relato llegas a saber que existe el alcalde y que tiene una familia integrada por su esposa y 97 hijos, pero no alcanzas a conocerlos. También te enteras de que viven en forma parecida a la nuestra, aunque no tienes idea de qué significa eso. Así que concebir este mundo, siempre respetando el espíritu de la gráfica de Dr. Seuss, fue sumamente divertido", comentaba el realizador durante una presentación del film en Ciudad de México. A la par, para otorgarles las voces a los personajes, los productores convocaron a tres pesos pesados de la comedia: Jim Carrey (Ace Ventura) asumió a Horton, Steve Carell (The Office, Virgen a los 40) al alcalde, y la veterana Carol Burnett (El show de Carol Burnett) a la estiradísima Cangura, jefa de la colorida jungla de Nool, donde se desarrolla la historia -aunque, lógicamente, serán otros los escuchados en la versión traducida al español.
"Ellos no sólo pusieron sus voces, sino que se convirtieron en socios creativos. Jim Carrey se involucró desde el principio, y terminó participando tanto en la configuración de Horton como en el sentido del humor, en general, de la película. Lo mismo Steve Carell. Algunos de los momentos más cómicos de la cinta vienen de la creatividad de los propios actores", decía Martino. Actores que, por cierto, se convirtieron en los más adecuados, en vista de la fidelidad que los realizadores quisieron mantener en cuanto a la propuesta estética del también caricaturista Seuss, quien, dicho sea de paso, no usaba líneas rectas en sus diseños. "Nos inspiramos en su obra para capturar su esencia. Esto hizo que decidiéramos crear un estilo de animación más exagerado, donde las figuras se aplanan o se alargan al extremo", señala el director. Nada mejor, pues, que la plasticidad expresiva de Carrey, que se convirtió en piedra angular para crear los gestos de Horton y que se adapta estupendamente a esta clase de animación que recuerda, en varios sentidos, a las comiquitas de los años cincuenta o sesenta. "No deseábamos que Horton se moviera como un pesado elefante, pretendíamos que fuera muy elástico, casi de goma", comenta Martino, quien añade que no podía ser de otra manera, pues el paquidermo en cuestión es un personaje divertido, imaginativo y de mente amplia. Tan amplia como para creer sin prejuicios en algo que no ve, y tan generosa como para confirmar, una vez más, que "el tamaño no importa".

Aunque me llamen loco "Una persona es una persona, no importa el tamaño que tenga" es el lema de Horton, a quien le tiene sin cuidado que lo tilden de desquiciado por hablar todo el día con la florecita en la que, sostiene a rajatabla, viven unos seres que hasta tienen su alcalde -a quien nadie podría inhabilitar: Villa Quien está a punto de cumplir cien años de felicidad. Para más señas, jura por su trompa que ese señor tiene 97 retoños, de los cuales sólo uno es varón. "Y todos comparten el baño, sea eso lo que sea", aclara el elefante. Razonable la duda del héroe de esta película, pues, aunque los quienes llevan rutinas parecidas a los habitantes de toda jungla -trabajan, hacen mercado, van a la escuela-, pareciera que existen, después de todo, sutiles diferencias: por ejemplo, un empleo en la villa puede significar estar acostado todo el día comiendo bombones. Un envidiable detalle, por no mencionar los medios de transporte que utilizan: uno de los más preciados es el camamóvil, "donde se podría leer un libro o terminar de dormir mientras se va a la oficina".
Para más comodidad, estos personajes no llevan ropa, pues sus trajes están hechos del propio pelambre que los recubre. De allí que la estrella del diseño de moda en Villa Quien sea el peluquero, al que le piden "el corte" de un nuevo atuendo, que puede ser de alta costura o de diario. ¿Y qué está en boga esta temporada? El otro director del film, Jimmy Hayward (animador en Toy Story y Buscando a Nemo) bromea en las notas de prensa: "Los mechones en el cuello son muy populares. También se verán cuellos de tortuga y grandes collares". Toda una novedad, pues, que nadie debería perderse.
| ¿Quién es quién? |
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