martes, 18 de diciembre de 2007
Publicado por vivealdia @ 4:06 PM  | Hogar
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Si los negocios hacen ajustes, también nosotros tenemos que hacerlo. Cuando pasan estas cosas hay que ir a lo básico: analizar los gastos, recortar por donde dé lugar, vivir en presupuesto y aumentar los ingresos si se puede.

¿Sugerencias?

Primero: Sé determinante en cuidar el menudo a como dé lugar. Involucra a toda la familia en el plan. Que todos participen. Ésto es un trabajo de equipo y que hay que ajustar gastos en todos los departamentos. Luz, accesorios, hogar, etc. No en las menudencias que si “cinco centavos más por un dulce o unas papitas”. Pero, sí en la suma de muchos “cinco centavos”. También aguanta las compras de cosas grandes y de un costo fijo.

Segundo: Haz una lista de los productos y servicios que se consumen en la casa. Sepáralos por categorías. “entretenimiento”, “comida”, ropa”, etc. Analiza cada uno y busca posible substituto que ayude a disminuir el gasto. Ejemplo: En entretenimiento, gasto $60 en cine. Posible sustituto rentar películas, total $20. En automóvil, gasto en gasolina al trabajo $100 dólares, un día a la semana transportación pública puede disminuir $20.

Tercero: Separa los gastos en dos categorías: “Los que hay que recortar” y “Los que no hay por dónde recortar”. Aquellos que tienen sustitutos comienza a hacer un plan para disminuirlos. Los que no, déjalos como están. Toma en consideración que aunque no puedas disminuir el precio piensa en disminuir el consumo.

Cuarto: Establece un presupuesto. Esto quiere decir que estimes cuanto vas a consumir por mes en cada categoría.

Quinto: Hazlo todo por escrito. Aquí quien no lleva control por escrito perece en el intento. El papel y lápiz (los “spreadsheet” para aquellos en computación) fueron creados para ampliar el volumen de nuestra memoria.

Sexto: Controla. Hay que saber si el presupuesto (lo que estimaste gastar) está funcionando. Toma dos cajas de zapato y titúlalas: “recibos por pasar” y la otra “recibos ya pasados”. Cada vez que compres guarda el recibo y lo pones en la caja que dice “recibo por pasar”. Anota los gastos en la hoja de control.

Sé que hay muchos por ahí que dicen que no es necesario hacer presupuesto o que se puede ser millonario sin llevar control de los gastos. O están aquellos que no quieren mirar dónde va su dinero y esperan que las cosas se pongan mejor para ahorrar, o esperan un milagro.

Acaso no escuchamos: “tranquilo mi’jo que Papa Dios proveerá”.

Si no estás convencido, te dejo con el cuento del ferviente religioso que espera la ayuda del Señor.

Se anuncia por los medios que viene una tormenta muy fuerte y se pedía la evacuación inmediata. El decidió esperar en su casa porque esperaba que el Señor lo salvara. La casa comenzó a inundarse por la tormenta y un bote con un hombre le gritó que se subiera con él para que no se ahogara. El feligrés declinó diciendo que esperaba que el Señor lo salvara.

La inundación crecía y el hombre se tuvo que subir al techo de la casa. Se acercó un helicóptero extendiéndole una escalera movible para salvarlo. El declinó la oferta porque estaba esperando que el Señor lo salvara.

El hecho es que se ahogó. En el cielo se encontró al Señor y decepcionado el feligrés le dijo: “Señor estuve esperando que me salvara y no lo hizo. A lo que el Señor le respondió: “te envié un mensaje por lo medios para que evacuaras. Te mandé un bote para que salieras de la casa. Te envié un helicóptero para salvarte. ¿Qué más querías que hiciera?”

¿Ahora entiendes que vivir en presupuesto es también un mensaje del Señor?

Al final tu decides.

Fuente: Yahoo.com
Conexión: dinero
Por Xavier Serbia
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