lunes, 29 de octubre de 2007
Publicado por vivealdia @ 4:25 PM  | Bienestar
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A partir de cierta edad, un estudio de la densidad ósea puede arrojar resultados poco complacientes. Armando Pérez Monteverde, ex presidente de la Sociedad Venezolana de Menopausia y Osteoporosis, explica qué se puede hacer en esos casos para retardar la progresión de su desgaste

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Quizás la comparación no sea la más sofisticada, pero los huesos son como un casabe: así como los hay durísimos, otros son tan frágiles y porosos que tienden a partirse fácilmente, sobre todo luego de cierta edad. El internista y endocrinólogo Armando Pérez Monteverde explica que la osteoporosis es una enfermedad crónica que se caracteriza por una baja masa ósea y cambios en la estructura del hueso, que hacen que el esqueleto pierda resistencia y fortaleza y eleva riesgo de fracturas.

Tiene múltiples causas. "La más común es la osteoporosis postmenopáusica", señala.

"La mujer mantiene bien sus huesos de los 20 a los 45 años aproximadamente, pero en la premenopausia empiezan a bajar los niveles de hormonas femeninas y por eso comienza a perderse por la orina el colágeno de la masa ósea, que equivaldría a las vigas de ese `edificio’ que es el hueso. Por eso la mujer tiende a sufrir de osteoporosis por lo menos 10 años antes que el hombre.

Él también puede presentarla por la baja de hormonas masculinas, pero a veces nadie se la diagnostica ni se la trata", dice Pérez Monteverde.

El experto señala que de 10 mujeres, ocho presentan osteoporosis a los 75 años. De 10 hombres, tres la padecen a la misma edad. "Es una diferencia importante, porque la estructura ósea femenina de por sí es menos fuerte que la del hombre. Pero lo grave es que el hombre no se fractura a los 75, como puede pasar con la mujer, sino a los 80 u 85. Eso puede ser más riesgoso por otras complicaciones asociadas a una persona mayor". Aparte de la edad, hay causas secundarias, como el uso prolongado de medicamentos como los corticoesteroides o la presencia de enfermedades endocrinológicas, digestivas o renales. "Son trastornos que afectan la absorción de calcio por un lado, la de vitamina D por otro, o hacen que se pierda calcio y colágeno en la orina.

Lo importante es detectar la osteoporosis a tiempo porque no produce síntomas, salvo cuando ya se fractura el hueso".

Las recomendaciones mundiales sugieren que la mujer se haga la primera densimetría ósea alrededor de los 50 años, mientras que el hombre puede esperar hasta los 60 ó 65. Podría ser un poco antes si hay una historia familiar de osteoporosis o si se le diagnostica alguna enfermedad que pueda producirla.

Por lo general, suele detectarse primero una osteopenia, una baja densidad ósea en ciertas zonas que, aunque nunca se resuelve por completo, puede mejorar bajo tratamiento. En este plan, los consejos de rigor son:

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Ejercitarse: "Si el paciente ya tiene osteopenia y quiere prevenir una osteoporosis, tiene que hacer ejercicio. Caminar, bailar, hacer algún ejercicio en el cual el peso del cuerpo se apoye sobre los huesos para fortalecerlos, ayuda a mejorar la estructura ósea", señala el experto. "La natación no logra mucho en ese sentido, porque en el agua la gravedad se reduce y el hueso no siente el esfuerzo; es muy buena para tonificar los músculos, pero no es suficiente para los huesos. En cambio el baile combina el ejercicio aeróbico y el aguante del peso corporal con pasos que mejoran la coordinación. Si esa persona llegara a caerse, puede maniobrar mejor y prevenir una fractura". En líneas generales, conviene hacer unos 45 minutos de ejercicio, cuatro o cinco veces a la semana.

Consumir suficiente calcio: "Si una persona ingiere suficiente calcio en la dieta, no tiene por qué tomarlo en pastillas", dice el médico. "Uno le hace un análisis de los alimentos que come y en qué cantidad: si ya está ingiriendo los 1500 mg diarios que necesita después de la menopausia, ¿para qué darle más? En todo caso buscamos algo que los ayude a fijarse a los huesos, porque a veces el problema no es cuestión de consumo, sino de fijación".

No olvidar la vitamina D. Después de la menopausia, una mujer necesita 400 unidades de vitamina D. Luego de los 70 años, el número se duplica. "A pesar de que vivimos en el trópico, a veces no se logra absorber y sintetizar la vitamina D que se genera con el sol. Si uno tiene un defecto de absorción a nivel de la piel, o no la capta bien entre la ingesta de alimentos que la contengan; si jamás lleva un rayo de sol o usa siempre cremas bloqueadoras, puede tener una deficiencia de vitamina D, que es la que ayuda a fijar el calcio".

Evitar el alcohol y la nicotina: Una persona con osteopenia u osteoporosis debe reconsiderar seriamente sus hábitos de fumar o de beber en exceso.
"El alcohol produce osteoporosis, directamente. Tiene un efecto tóxico que hace que no se forme hueso nuevo; eso está demostrado", asegura Pérez Monteverde. A efectos del tratamiento, el impacto positivo al eliminar estos vicios se hará notar. "Sabemos que el cigarrillo también aumenta la reabsorción del hueso –es decir, acelera su desgaste– y evita que se forme nueva masa ósea. Los dos están proscritos".

No adelgazar demasiado: "Después de la menopausia, la mujer debe evitar ponerse muy delgada", indica el experto. "La intención no es llegar al sobrepeso, pero esa manía de adelgazar de más aumenta la pérdida de masa ósea en la mujer posmenopáusica. Por un lado, podría ser que al comer menos, consuman menos calcio del que necesitan, pero también ocurre que al no tener ese `cojín’ encima, se fracturan mucho más fácil si llegan a caerse".

Hacerle seguimiento al problema: Las densimetrías óseas deben repetirse anual o bianualmente dependiendo de la complejidad del caso. "Cuando uno hace una densimetría no pretende que haya aumentado la masa ósea, porque en muchos individuos sí se eleva la densidad, pero no en todos.

Si ese nivel se estabiliza, ya uno está obteniendo un efecto beneficioso, porque al menos significa que esa masa no se sigue desgastando".

¿Tomar calcio produce cálculos?
"Dependería de las circunstancias en las que se tome y de la dosis, pero el riesgo es bajísimo", aclara el endocrinólogo Pérez Monteverde. "El calcio con vitamina D debe tomarse con la comida para bloquear la absorción de oxalato de los alimentos y reducir el riesgo de que se deposite como cálculos renales. En cambio, medicamentos como los bifosfonatos orales se toman en ayunas con un gran vaso de agua, y se le pide a la persona que no se acueste enseguida para evitarle molestias por un posible reflujo", señala.

¿CUÁNTO ES ESO?

Los requerimientos diarios de calcio dependen de la edad del individuo. En la mujer, hasta la menopausia son 1.000 mg diarios. Luego de eso, pasan a ser entre 1.200 y 1.500 mg. ¿Cómo se traduce eso en la dieta? "Pueden ser tres tazas de leche descremada (o igual número de raciones de queso), un yogur y dos raciones de vegetales verdes oscuros, comiendo granos un día sí y un día no. Eso sería suficiente", ilustra el especialista Pérez Monteverde.

el-nacional.com/Todo en Domingo
Magaly Rodríguez mrodriguez@el-nacional.com
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