La vida, al igual que el río, fluye con enorme rapidez, manteniéndose en un permanente cambio; en el momento en que aprendemos a conocer y a manejar una situación, ésta cambia rápidamente y se convierte en otra totalmente distinta.
Las personas más exitosas y felices son aquellas que van por la vida flotando y usando la corriente para su propio beneficio. Es raro verlas preocupadas por lo que viene más adelante. Por el contrario, se ven ocupadas en esquivar los escollos que van apareciendo, impulsándose con el mismo movimiento de la vida para no lastimarse y, cuando ésta se suaviza, lo disfrutan, se nutren de la experiencia y descansan.
Muchas personas quisieran poder predecir y controlar todo lo que va a ocurrir, pero esto no es posible. Y si quieren llegar sanas y salvas al final del camino, necesitarán aprender a aceptar, a ser flexibles, a adaptarse, a tomar lo mejor de cada situación y a soltar la necesidad de controlar las cosas.
Cuando te sientas asustado por el futuro y los cambios, sumérgete con confianza en el presente, coloca toda tu atención en lo que tienes que hacer en el momento y verás como la preocupación desaparecerá rápidamente. Aprende a disfrutar del regalo de estar vivo, de la experiencia que implica recorrer el sendero de la vida, y sólo cuídate de no quedarte atrapado en un recodo del río, pues allí, al no haber corriente, tu vida se estancará. De vez en cuando déjate fluir, sin oponer resistencia, especialmente si estás frente a la oportunidad de renovar tu estilo de vida. Usa tus recursos: voluntad, inteligencia, optimismo, valor y entusiasmo para superar los momentos difíciles y aprende a disfrutar de todo lo que te ofrece la vida en su recorrido.
CLAVES PARA ASUMIR RIESGOS
Vence el miedo. Cuando tengas dudas, arriésgate. Consulta con tu corazón y no sólo con la cabeza. La peor decisión es la que no se toma, y tu peor consejero, el temor.
Sé flexible. Adáptate a las nuevas circunstancias, acepta lo inesperado, y busca el lado positivo de los posibles cambios.
Sé optimista. Reconoce en cada situación una oportunidad. Recuerda que las oportunidades muchas veces están escondidas, esperando que las encuentres.
Confía en ti. No importa cuántos errores hayas cometido en el pasado, la vida siempre nos ofrece una oportunidad para aprender de lo que hemos experimentado. Tú tienes todos los recursos para ser un ganador, identifícalos y úsalos.
Disfruta. La vida es para disfrutarla, no te preocupes, deja por una vez de mirar hacia delante y mira hacia los lados, y reconoce todos los regalos esenciales que tienes en este momento. ¡Siéntete agradecido!
'Todos tememos a lo desconocido, por eso nos condenamos a lo conocido'.
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