sábado, 05 de mayo de 2007
Publicado por vivealdia @ 11:41 AM  | Entretenimiento
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Johnny Sigal hace gala de su calidad vocal para interpretar a un Jesús de carne y hueso.

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Johnny Sigal, Karina y Luke Grande tienen los roles principales del musical

Cuando Johnny Sigal aparece en escena interpretando a un Jesús que teme, duda y cuestiona en el huerto de Getsemaní, el Aula Magna se estremece. "Dime por qué quieres que me claven en su cruz / Muéstrame el motivo, dame un poco de tu luz / Di que no es inútil tu deseo y moriré (...) Muy bien, yo moriré", canta el joven, y la música se hace grande en su voz.

Sigal es el protagonista del espectáculo Jesucristo Superestrella que se estrena esta tarde en el máximo escenario de la Universidad Central de Venezuela, donde además actúan Karina, como María Magdalena y Luke Grande como Judas Iscariote, acompañados por 40 artistas y parte de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas dirigida por Rodolfo Saglimbeni.

El musical de Tim Rice y Andrew Lloyd Webber cuenta los últimos capítulos de la vida de Jesús, pero desde la perspectiva de Judas, quien le da a los personajes un toque más humano.

La versión venezolana dirigida por Michel Hausmann es impecable.

No favorece mucho la tonalidad a Luke Grande, quien se nota forzado en su interpretación. Ocurre lo mismo con el veterano Cayito Aponte (Caifás), quien está en el extremo opuesto con un tono muy grave.

Karina impresiona porque a pesar de los años mantiene su registro juvenil de los 80, pero muestra a una María Magdalena cándida, dulce y virginal.
Divertida y pintoresca es la propuesta de un Herodes (Armando Cabrera), cuyo poder lo ha corrompido hasta tal punto que se degeneró. Con un traje de colores estridentes y escoltado por un ejército de esperpentos, Herodes se lava las manos como Poncio Pilatos, interpretado por Rolando Padilla.

La propuesta explota al máximo imágenes clave de la religión católica como la de la Última Cena, la de Jesús en brazos de su madre (en el fondo, María Magdalena) y Jesús en la cruz con la corona de espinas, entre otras.

La ejecución musical a cargo de la Sinfónica Municipal es limpia. Además de la dotación típica de la Orquesta Sinfónica, hay instrumentos como la batería, la guitarra eléctrica y los teclados que exige el estilo del espectáculo.

La escenografía, diseñada por Edwin Erminy, es bastante funcional y versátil. Planteada en varios niveles, permite el fluido desplazamiento de los artistas y crea diversos ambientes.

El vestuario de Eva Ivanyi es cómodo para los artistas y refleja el espíritu de la obra.

Palo de Agua, compañía de Michel Hausmann y Yair Rosemberg, demuestra una vez más que sí es posible presentar espectáculos ambiciosos y bien hechos al público venezolano.

www.eluniversal.com (Marcel Cifuentes)
Comentarios
Publicado por Visitante
miércoles, 12 de septiembre de 2007 | 8:53 PM
Hola!

Sólo un detalle. El crédito real del artículo de Jesucristo Superestrella que publiscate extraído de El Universal es del periodista Ángel Ricardo Gómez. Cifuentes fue el fotógrafo.

Muchas gracias y saludos!