El aceite de oliva podría situarse en la base de una nueva gama de alimentos funcionales.
En España existe una costumbre, no siempre bien contemplada por los acólitos de los modales de mesa, de mojar pan en las salsas o el aceite de las ensaladas. Pues no faltan científicos que aseguran que el pan empapado en aceite de oliva constituye una fuente de protección antioxidante.
Dejando a un lado el sabor, el aceite de oliva contiene una concentración elevada de hidroxitirosol que actúa como un poderoso antioxidante y una empresa española, Genosa, no ha tardado en producir un pan «rico en aceite de oliva» que evita a los puristas de los modales el feo gesto de untar.
Genosa tiene previsto sacar el máximo partido al hidroxitirosol del aceite de oliva que, asegura, actúa también como agente antienvejecimiento. Carlos Pena, portavoz de esta empresa, hizo pública la intención de abrir una línea de productos dietéticos basados en el aceite de oliva y destinados a la protección cardiovascular.