Los frutos secos son alimentos propios de la dieta mediterránea y sin embargo se hace un consumo muy bajo.
Son muy temidos por su aporte energético, pero si se introducen en raciones adecuadas no modifican el peso.
Estos frutos poseen muchas virtudes y protegen el corazón por su alto contenido en grasas insaturadas. Estos ácidos grasos son esenciales ya que nuestro organismo no los puede fabricar y deben incorporarse a través de la alimentación. Para lograr este aporte una buena recomendación es hacer uso de estos frutos de una a cinco veces por semana.
Pero se debe tener en cuenta que no todos los frutos secos contienen la misma composición de grasas, siendo los más recomendados las avellanas, las almendras y las nueces. Otros como el coco tiene un alto contenido en grasa saturada, por lo tanto no se debe abusar de él.
Las avellanas y las almendras destacan por su alto contenido en ácido linolénico, ácido graso esencial que ayuda a disminuir el nivel de colesterol LDL protegiendo el corazón y las arterias de padecer una enfermedad cardiovascular. Además contienen un alto contenido en vitamina E, sobretodo las avellanas, ayudando a mantener el corazón sano por su gran poder antioxidante.
La almendra también destaca por ser una de las fuentes vegetales más ricas en calcio y junto con el magnesio está muy recomendada en etapas de crecimiento o para combatir la descalcificación.
Las nueces difieren en su composición ya que tienen un alto contenido en ácido oleico que actúa como un gran protector para nuestro corazón. Su efecto beneficioso es que produce un aumento de colesterol bueno ( HDL) y una disminución de colesterol malo (LDL). Además también contienen vitamina E que protege del envejecimiento, por lo cual se deben consumir a diario para mantener el corazón sano.
Los frutos secos son una gran fuente vegetal de minerales y vitaminas. Contienen magnesio, potasio, calcio y hierro entre sus minerales y, entre sus vitaminas destaca la vitamina E y la vitamina A.
También destacan por su aporte en fibra, proteínas de origen vegetal y grasa cardiosaludable ya que no contienen grasa saturada.
Se recomienda consumir los frutos secos en crudo o tostados pero no fritos ya que dificultan la digestibilidad.
Por toda esta gran riqueza nutricional debemos enterrar la idea de que son alimentos indicados para deportistas o gente con un gran desgaste energético. Los frutos secos combaten el cansancio, agotamiento, anemias (por su contenido en hierro), rendimiento físico e intelectual (por su contenido en fósforo, calcio y magnesio) y, sobretodo son grandes aliados para nuestro corazón. Debemos aportarlos en todas las etapas de la vida.
Fuente:www.saludcardiovascular.com
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