El chocolate una auténtica tentación…
Chocolate negro, con leche, blanco, duro, crujiente, en polvo… los hay para todos los gustos y todas las ocasiones.
El cacao empezó a cultivarse hace más de 3000 años en México. Fue importado por Cortés en 1527 y la primera tableta de chocolate negro remonta a 1847, una creación de los ingleses Fry and Sons. Desde entonces su consumo no ha dejado de aumentar.
Ficha nutricional
El chocolate es un alimento energético. Una tableta de 100 g aporta 500 calorías.
El chocolate es rico en magnesio con 110 mg/100g, en cafeína (70 mg/100 g) que estimula la actidad visual y aumenta la resistencia a la fatiga. Constituye una buena fuentes de cobre, potasio, fósforo y hierro.
En cuanto a las vitaminas, el chocolate contiene vitaminas B1 y B2 que permiten la utilización del azúcar en el organismo y la buena asimilación de los alimentos. Es rico en nutrientes energético como los lípidos, las proteínas, (10-20%), y los glúcidos. También posee vitamina A y E que favorece el crecimiento y el desarrollo normal de los tejidos: útil para la salud de la piel y los bronquios y nos protege de los efectos tóxicos de la oxidación…
El chocolate también es conocido por sus propiedades afrodisíacas…
La fabricación
La fabricación del chocolate es un arte complejo. Ciertos productos como el cacao o el azúcar, tienen propiedades físicas diferentes que hacen que sea complicado obtener una pasta homogénea.
Se necesita pasar por varias etapas para la fabricación del chocolate:
- mezclar la pasta del cacao al azúcar y a la manteca de cacao.
- calentar y agitar (conchado) que le da una textura untuosa.
- enfriar (temperar) que lleva el chocolate a una temperatura de cristalización.
Existen diversos productos a base de chocolate definidos según el porcentaje de cacao y los ingredientes que se le añaden.
El chocolate negro
Se compone de chocolate amargo y de chocolate semi-azucarado. Su porcentaje en cacao es 35 a 70 % de pasta de cacao, y también se compone de manteca de cacao, de azúcar y a veces de emulsificantes.
Se degusta tal cual o se utiliza para la confección de repostería.
El chocolate con leche
Se compone de polvo de leche, de azúcar y de aromas (como la vainilla), de manteca de cacao y de pasta de cacao. Su sabor es dulce y untuoso.
Se degusta tal cual o con avellanas, almendras, arroz soplado… este tipo de chocolate no se utiliza en la cocción pues se quema.
El chocolate blanco
Se degusta tal cual o con avellanas, almendras, arroz soplado… este tipo de chocolate no se utiliza en la cocción pues se quema. El chocolate blanco es un « derivado » del chocolate para los conocedores del chocolate ya que se compone de manteca de cacao, de leche concentrada, de leche en polvo, de azúcar y esencia de vainilla. Es dulce y cremoso.
Se consume tal cual y a veces se utiliza en repostería.
Pequeños trucos
Para fundir el chocolate
No lo metas nunca tal cual en una cazuela directamente sobre la fuente de calor. Hazlo fundir al baña maría o en el microondas removiendo a menudo.
Para la cocción al baño maría, introdúcelo en un recipiente que resista el calor en un cazuela de agua caliente pero sin que llegue a hervir. Se puede fundir el chocolate a fuego lento añadiendo unas gotas de agua. Una vez fundido, si no estás bien liso, añade un poco de agua templada removiendo enérgicamente.
Confeccionar copos
Espolvorea unos copos de chocolate comprados a tu chocolate fundido para que esté más suave. Sobre una superficie fría, extiende una capa uniforme de chocolate fundido. Déjalo enfriar y pásalo por un rallador para confeccionar los copos.
Fuente:www.enfemenino.com