QUE ES EL VINO
La Unión Europea ha elaborado una definición oficial del vino: «el vino es la bebida producida exclusivamente por la fermentación de uva fresca o de zumo de uva.». El vino es al mismo tiempo una experiencia de los sentidos y del conocimiento: un placer y una afición.
Tres sentidos contribuyen a apreciar un vino: la vista, el olfato y el gusto. Habría que agregar los placeres de la expectativa, de la comparación, del recuerdo, la satisfacción de compartir un vino, una comida, de celebrar un acontecimiento y de estar entre amigos.
LA HISTORIA DEL VINO
El vino tiene una larga historia y cada botella puede tener la suya, lo que contribuye muchísimo a la fascinación que ejerce esta bebida. Pero su papel en la historia es incluso más amplio y más profundo. El vino es una de las primeras creaciones de la humanidad y ha ocupado una plaza privilegiada en numerosas civilizaciones. Por otra parte, representa toda una serie de descubrimientos relacionados con las primeras reacciones químicas efectuadas por el hombre: la fermentación y la oxidación. Es imposible saber quien fue el primer viticultor. Las grandes civilizaciones de la Grecia y de la Roma antigua situaban el origen del vino en la prehistoria y rodeaban su nacimiento de leyendas. El antiguo Egipto nos ha dejado listas de vinos: los egipcios mencionaban incluso la añada, el viñedo y el nombre del vinificador en sus jarras: fueron las primeras etiquetas. Los babilonios llegaron a promulgar leyes reglamentando la exportación de una tienda de vinos.
Gracias a los azucares naturales concentrados en los granos y a la abundancia de su jugo, la uva es el único fruto con una tendencia natural a fermentar. De este modo, cuando la uva esta madura, su jugo entra en contacto con las levaduras presentes naturalmente en la piel de las bayas, si el jugo se encuentra en un recipiente, el vino se hará solo. Es posible imaginar a un hombre de la edad de piedra depositando unos racimos maduros en algún tipo de recipiente, pote de arcilla, bol de madera u odre de piedra y dejarlos fermentar, quizás por haberse olvidado de ellos. Cuando hace calor es cuestión de horas. Después de unos días, el líquido obtenido será una especie de vino. ¿Quien fue el primero que bebió ese zumo excitante y delicioso? No lo sabremos jamás, pero el -o ella- vivió posiblemente la experiencia de la primera «resaca» Elemento festivo o de ceremonia religiosa, medicamento o antiséptico, el vino ha desempeñado numeroso papeles. Pero uno de los acontecimientos cruciales de su historia se remonta a fechas relativamente recientes: el dominio del arte de la crianza. El hecho de poder guardar un vino durante años -y conseguir mejorarlo en barricas o en botellas- marca el nacimiento del vino de calidad.